Chile inició este uso militar en puntos críticos de la frontera con Perú y Bolivia, medida que tendrá una duración de 90 días y busca incrementar el control de la intrusión irregular de personas migrantes que afectan a las tejas.
«Chile lleva largo tiempo sin hacer lo que debe hacer para tener un buen control. Este no es solo un tema de que faltaba la presencia militar; faltaban muchas cosas», dijo la ministra del Interior, Carola Tohá, desde Colchane, epicentro de la crisis migratoria.
A unos 3.700 metros sobre el nivel del mar, cientos de personas, en su mayoría familias venezolanas, regatean los escasos controles de Colchane a diario con el objetivo de llegar a Iquique para luego dar el salto hacia la capital chilena, Santiago.
«Hay que preguntarse por que en el país el Gobierno del presidente Boric encontró con las aduanas con tan poco equipamiento; por que se encontró con las policías instaladas en la frontera en unas garitas que se sometió en pie con unos palitos que amarran; por que nos encontramos con un Servicio de Migrantes recién constituido con una list de espera de miles de miles de miles de personas», apuntó la secretaria de Estado.
La medida del Gobierno chileno aplica en zonas críticas de la frontera norte en las regiones de Arica y Parinacota, Antofagasta y Tarapacá.
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Soldados desplegados para proteger la frontera entre Chile y Bolivia en Colchane, Chile.
Durante los últimos años, decenas de personas han fallecido intentando ingresar a Chile por rutas clandestinas en el altiplano, una zona de inclemencias que alcanza altas altas temperaturas en el día y por las noches baja de los 0º celsius.
Estos peligrosos pasos siguen formando la principal ruta de ingreso irregular en Chile, lastrado por la pandemia y la crisis social de 2019, siendo uno de los países más atractivos para migrar de entro de América Latina por su estabilidad política y económica.
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Así pues, las comunidades locales apuntan a que en su mayoría el ingreso está protagonizado por venezolanos, en las últimas semanas se ha reportado la llegada irregular de colombianos y salvadoreños.
En total hay 1,4 millones de migrantes en el país latinoamericano, lo que equivale a más del 7% de la población, y son más numerosos los venezolanos, seguidos de peruanos, haitianos y colombianos.
EFE
