Edgar Elizalde vive en Bogotá y hace dos años incluyendo un apartamento en Terrazas de Molinos de Zabdi Construcciones. Para los 140 millones de pesos que le cuesta, entregó sus ahorros, pidió un crédito hipotecario y aplicó a los subsidios de su caja de compensación familiar y de Mi Casa Ya.
Todo iba bien, pero a raíz de la pandemia la fecha de entrega se retrasó para agosto de 2022, justo cuando se acabe la plata para seguir entregando subsidios del programa del Gobierno. La constructora le dio plazo hasta enero de 2023, pero las condiciones para recibir este subsidio cambiaron.
Esto se ha vulto un dolor de cabeza. Es terrible estar todos los días a la espera de saber si uno va a poder cumplir su sueño
«Estamos desde hace más de dos años inscritos, con unas condiciones que fueron aprobadas y quedamos en estado ‘habilitado’; Ahora nos vienen a cambiar las características simplemente porque el Gobierno cambió”, contó Édgar a EL TIEMPO.
Como no tenia la clasificación del Sisben IV, pidió la encuesta el pasado 16 de febrero. En la Secretaría de Planeación de Bogotá aseguran que se demoró entre dos y tres semanas para hacerlas, pero Édgar llevaba más de dos meses esperando.
«Realmente esto se ha vuelto un dolor de cabeza. Es terrible estar todos los días a la espera de saber si uno va a poder cumplir su sueño. Y si definitivamente no se puede, es perder lo que uno con tanto esfuerzo intentó de conseguir», manifiesta.

Al ser consultado por este caso, la Secretaría de Planeación de Bogotá agilizó el trámite y le realizó la encuesta a Édgar hace unos días. Ahora la entidad financiera debe esperar que el Ministerio de Vivienda se tome un mes para actualizar la información y así poder hacer la marcación.
Sin embargo, la constructora le dio un ultimátum y le dijo que, si no recibió el subsidio pronto, debería conseguir los recursos por otro lado o, de lo contrario, tengo que desistir de la compra perder allí sus ahorros.
La situación de Edgar es un reflejo del lugar donde vivía para miles de familias en el país. Los cambios a Mi Casa Ya tienen en el limbo el sueño de tener casa propia de quienes pusieron su fe en este programa.
Pero, otros han corrido con peor suerte y la falta de recursos en el 2022 para hacer asignaciones llevaron a que las personas tomaran otras opciones más costosas para no perder los ahorros de toda la vida.
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Mi Casa Ya es un programa, a través del cual el Gobierno del Cambio entrega subsidios para comprar vivienda nueva a los hogares más vulnerables.
Pero ningún banco, por
mi sueldo y por ser madre cabeza de familia, me iba
un plus de servicio
Este es el caso de Leidy Arango. Hace dos años compró un departamento en Zipaquirá con AR Construcciones por 147 millones de pesos. For cover this value, optó por las mismas alternativas qu’Édgar.
En agosto de 2022, hasta el Gobierno anunció que se terminaron los subsidiosle pidió prórrogas a la constructora y aunque «nunca ha sido muy flexible en los tiempos de espera», ante la insistencia de Leidy encontró tener un tiempo de espera, pero la plata de Mi Casa Ya nunca llegó.
Para diciembre ya le habían dicho que tenía que desistir del subsidio o hacían efectiva la clausula de desistimiento. Ieidy cuenta que recurrió a todos los bancos para que le prestaranno 70 millones de pesos que se lleva inicialmente, sino 90 millones de pesos en comparación con Mi Casa Ya.
«Había buscado en los bancos, que me prestaran más, pero ningún banco, por mi sueldo y por ser madre cabeza de familia, me iba a prestar más; recurrí a todos los bancos», asegura.

Al final, como solo precisó que Bancolombia le prestara 74 millones de pesos, Leidy decidió salir a ‘gota a gota’ para tener el dinero que le faltaba. Para pagar este préstamo de 16 millones de pesos pactó cuotas de 400.000 pesos semanales y cada mes tiene que pagar 800.000 pesos de intereses hasta que salde la deuda.
Luego de firmar escrituras en marzo pasado, los recursos de Mi Casa Ya volvieron y Leidy puede solicitarlo; pecado de embargo, AR Construcciones no ha autorizado el cambio que se requiere en las escrituras para qu’ultinmente le pueden desembolsar el subsidio y así pagarle al ‘gota a gota’.
«El banco tiene toda la voluntad de colaborar, pero la constructora no. También me quedé sin el beneficio a la tasa de interés porque eso va de la mano de Mi Casa Ya», dice.EL TIEMPO le consultó al Ministerio de Vivienda sobre su posición sobre estos casos y los problemas que están teniendo las familias con los cambios a Mi Casa Ya, pero luego de 15 días de espera no hubo una respuesta.
El efecto en los constructores

Alexis Munera. Archivos EL TIEMPO
El sector de la construcción también está preocupado por los cambios que tuvo Mi Casa Ya, porque genera dos problemas importantes, según Luis Aurelio Díaz, presidente de Oikos. El primero es que la mayoría de las personas con la clasificación del Sisbén que ahora se demande no tienen la posibilidad de acceder a créditos a largo plazo con los bancos.
Lamentablemente no va de la mano con lo que el sector financiero busca para otorgar un credito
«NOo habría cierre financiero, están buscando un rango muy bajolo cual está bien, pero lamentablemente no va de la mano con lo que el sector financiero busca para otorgar un crédito», agrega.
El segundo, asegura, es que el sisben no cuenta con la infraestructura suficiente para hacer las encuestas que se requieren para clasificar a todos los colombianos que están comprando vivienda.
Otro efecto que habrá es que va a reducir de manera importante el mercado de vivienda y, por ende, el sector será contrarrestado durante un tiempo.
El presidente de Oikos manifiesta que, hoy en día, al no haber claridad sobre el subsidio de Mi Casa Ya, las constructoras están viviendo viviendas solo con el subsidio que otorgan las cajas de compensación familiar.
El presidente de Camacol, Guillermo Herreraseñala que los desistimientos de compra han sospechado 24 por ciento, en el primer trimestre del año y «claramente eso está muy relacionado con la urgencia y la necesidad de solver el desembolso de los subsidios para que los hogares puedan continuar con su proceso de compra» .

Es mucho más importante que
el Gobierno dinamice el giro de los subsidios de
Mi Casa Ya
Además, manifiesta que se debe tener en cuenta que el 90 por ciento de los constructores de vivienda de interés social son pequeñas y medianas empresasque tienen unos cierres financieros «muy complejos», y que en la medida en que se demore el déembolso de los recursos de Mi Casa Ya, se pueden ver afectados las utilidades de los proyectos.
Las fechas de la Superintendencia de Sociedades indican que en 2022 lcomo constructores abrieron 458 proceso de reorganización y liquidación Debido a las altas tasas de interés, la dificultad de acceso a subsidios y los elevados precios de insumos para la construcción proviientes del exterior, que han llevado al incremento en los desistimientos.
«Es muy importante que el Gobierno dinamice el giro de los subsidiarias de Mi Casa Yaque los bancos restablecidos pueden las aprobaciones de creditos hypotecarios y que unan esfuerzos en procura del mantenimiento del sector”, asegura Angélica Gómez, presidenta de Pien SAS Estructuradores Fiduciarios.
El Gobierno reactivó el programa individual en abril pasado y en ese primer mes autorizó el oorgamiento de 5.677 subsidios para la compra de vivienda nueva; de estos, 2.787 ya han sido asignados mediante resolución.
El Ministerio de Vivienda dice que seguirá asignando subsidios semanales hasta agotar los recursos disponibles.

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‘Llevamos tres años en esto’

Yaneth Quiroga que viva en Tuluá con compro su vivienda con Mi Casa Ya
Yaneth Quiroga vive en Tuluá, donde compreró una casa que comenzó a pagar en el 2020 y para hacerlo también aplicó a Mi Casa Ya. Pasó de costarle 116.9 millones a 125 millones de pesos porque Esdiez Constructora le cobró 8 millones de pesos más por aplazar la entrega para el 2023, esperando la plata que le deben dar de este subsidio.
«Llevamos tres años en esto. Quién va a querer perder sus ahorros, son los ahorros de toda la vida. Por mi mente no pasa la idea de desistir y por eso he dado la lucha hasta este momento», de Yaneth.
Con los cambios que le hicieron el Gobierno a Mi Casa Ya tuvo que pedir una reclasificación del Sisbén. Luego de dos meses de espera, de interponer una tutela y tres encuestas –las dos primeras le salieron rechazadas– por fin le dieron los resultados. Ahora el problema es que el Ministerio de Vivienda no ha actualizado los datos y su estado es «interesado, no cumple», a pesar de ser B1 y cumplir con todos los requisitos.
El ministerio le dice que esta actualizacion la debe hacer el banco, pero bancolombia asegura que es una tarea del ministerio. Por ahora, a Yaneth solo le queda tener paciencia y esperar que el Gobierno le pueda cumplir y no perder los ahorros de toda su vida.
‘La transición a sido desastrosa’
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Isaac Díaz Orozco vive en Montería y su casa le costó 126 millones de pesos.
Otros casos que conoció EL TIEMPO es el de Isaac Díaz Orozco, quien no esperó más por el subsidio de Mi Casa Ya y ahora está disfrutando de su casa propia en Montería. Compró con Comercializadora VM SAS por 126 millones de pesos.
The constructor le dio espera a Isaac para que en el 2023 recibiera el subsidio, pero tenía que pagar 20 millones de pesos más porque el valor de su vivienda se incrementaría con el intercambio de año.
«Si las cosas hubieran sido claras con Mi Casa Ya, yo hubiera tomado esta opción. La transición del subsidio ha sido desastrosa», asegura.
Sin embargo, no fue así. Como no tenía capacidad de endeudamiento adicional y no podía pedirle al banco más de los 80 millones de pesos que tenía aprobado, la solucion que encuentres pasara credito hipotecario de pesos a UVR para llegar a los 90 millones de pesos, pagaderos a 20 años. Los 10 millones de pesos que le faltaron los cubrió con recursos propios.
Ha pagado dos cuotas y el monto del préstamo está aumentando como espuma, ahora debe casi 95 millones de pesos. «Estoy asustado», de. Todavía tiene la opción de pasar su deuda a pesos, pero las cuotas mensuales se duplicarían y no tiene cómo asumir ese valor.
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