Dinamarca da la bienvenida este domingo a Federico X como nuevo rey en una ceremonia que tendrá lugar en el Parlamento, en Copenhague. El hasta ahora príncipe heredero, de 55 años, sucede a su madre, la reina Margarita II, de 83, que ha permanecido más de cinco décadas en el trono. El centro de Copenhague ha sido acotado como zona peatonal por la policía, y los ciudadanos que lo deseen podrán seguir a pie de calle el primer discurso de Federico de Dinamarca como monarca. Lo pronunciará desde el balcón del palacio de Christiansborg, que alberga la sede parlamentaria. La monarquía danesa goza de gran popularidad y, según los sondeos, un 82% de la población cree que Federico hará un buen trabajo.

Con este cambio en la corona danesa, las siete monarquías europeas ―España, Bélgica, Países Bajos, Noruega, Suecia, Reino Unido, y Dinamarca― tendrán al frente varones. Para la próxima generación, sin embargo, se perfilan cinco reinas, entre ellas Leonor, hoy princesa de Asturias.

La abdicación de Margarita II sorprendió a los daneses el pasado 31 de diciembre porque siempre había dicho que no pensaba dejar el trono. En un discurso televisado, la reina admitió que el paso del tiempo “deja huella” y consideró llegado el momento de dar paso al heredero. Este domingo, la atención se centra en Federico y su esposa, la princesa María, que se convertirá en reina consorte. Los actos de la proclamación darán comienzo a las 13.35, cuando la pareja, acompañada de su primogénito, el príncipe Christian, de 18 años, se traslade desde el palacio de Federico VIII hasta el palacio de Christiansborg. La primera mansión forma parte del complejo de Amalienborg, que está compuesto por cuatro edificios idénticos que miran a un mismo patio y es la residencia de la familia real danesa. Pocos minutos después, está prevista la partida de la reina Margarita desde el palacio de Christian IX (también en Amalienborg) en dirección al Parlamento. Federico y María, todavía príncipes herederos en ese momento, viajarán en coche. La soberana lo hará en un carruaje y escoltada por un escuadrón a caballo del Regimiento de Húsares de la Guardia Real.

Público reunido en el centro de Copenhague para asistir a la coronación de Federico X, este domingo.WOLFGANG RATTAY (REUTERS)

A las 14.00, según el programa oficial publicado por la Casa Real danesa, se reunirá el Consejo de Estado. Será el momento en el que la reina firme la abdicación. Su hijo se convertirá entonces en Federico X y tendrá que jurar ―o firmar― la Constitución. A las 14.15, si no hay retrasos, Margarita II, que mantendrá el título, regresará al palacio de Christian IX. Hará el viaje de vuelta el coche. La carroza será entonces para que los nuevos reyes retornen al palacio de Federico VIII. La proclamación propiamente dicha está fijada para a las 15.00 por parte de la primera ministra, la socialdemócrata Mette Frederiksen. Ocurrirá en el balcón del Parlamento, frente a un público que ha empezado a congregarse desde primera hora de la mañana. Es aquí donde el soberano pronunciará el primer discurso de su reinado. Las monarquías danesas suelen tener un lema, que es posible que se conozca en ese momento.

El sondeo más reciente, publicado por Ritzau, la agencia danesa de noticias, indica que los nuevos reyes cuentan con el apoyo de más del 80% de la población. Un 82% de los encuestados cree que Federico X está preparado para reinar; un 86% dice que su esposa, María, será una buena reina consorte. Nacida ella en Australia, la pareja se conoció en 2000 durante los Juegos Olímpicos de Sídney. Tienen cuatro hijos: el nuevo heredero, el príncipe Christian, y sus tres hermanos, Isabel (16 años) y los mellizos Vicente y Josefina (13).

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